Muchas casas son tan grandes que hay zonas que no se utilizan para nada, bueno sí, para almacenar trastos y polvo. Se puede decir que se trata de habitaciones a las que no les sacamos nada de partido pero que con un podo de imaginación las podemos convertir en algo realmente maravilloso. Es el caso de la historia de este cine en sótano del que hoy os queremos hablar. Una idea que hará que más de uno quiera tener el suyo propio en su casa.

Un sótano desaprovechado

Sobre estas líneas podéis ver el aspecto que tenía el sótano antes de empezar la reforma para convertirlo en un lujoso cine casero. No fue una tarea sencilla ya que tardó dos años en hacer realidad su sueño. Lo único que podemos decir, es que la espera valió la pena.

Lo primero que tuvo que hacer, fue desmontar el falso techo y todos los armarios que había en esa zona de la casa ya que no los necesitaría para su cine.

Una vez desmantelado toda la zona, fue el momento de empezar a darle vida. Para ello, empezó montando todo lo que sería el armazón de la sala.

También creó un apartado donde colocar el proyector que se encargaría de mostrar la película en la pantalla. Si os fijáis un poco, podéis ver que cuenta con un diseño vintage.

Lo bueno de todo esto, es que el hombre en ningún momento se vio solo en el proyecto. Siempre había algún miembro de la familia que podía echarle un cable, aunque este fuera pequeño. Aquí se puede ver el proceso de tomar medidas para la pantalla.

Iluminación del techo

El siguiente paso del proyecto, fue dotar al cine de una iluminación adecuada. Para ello optó por instalar focos empotrados en él.

Cuando todo estuvo en su sitio, se fijó el proyector en él. También aprovechó para darle a las paredes y techo una nueva capa de pintura.

Aislamiento acústico

Él no quería que su cine fuera algo normalito, sino que lo que buscaba era algo parecido a uno profesional. Para conseguirlo, optó por montar un aislamiento acústico que permitiría disfrutar de una mejor acústica del sonido.

Cuando el aislamiento acústico estuvo instalado, empezó con la instalación del equipo de sonido. Para ello compró varios altavoces de calidad. Sin duda, el sonido tenía que ser increíble.

El siguiente paso fue la construcción de un marco en la zona donde iría la pantalla para darle mayor vistosidad a todo el cine.

Como no podía ser de otra forma, instaló unos cómodos sillones desde donde poder disfrutar de su gran pasión: el cine.

Un cine con capacidad para todos los miembros de la familia, pero seguro que sus amigos también se estarán beneficiando de él.

¿Qué os ha parecido el diseño de este cine casero? ¿No te da ganas de construirte el tuyo propio en tu casa? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

Las imágenes que aparecen en esta entrada sobre este cine en el sótano, ha sido sacadas del portal boredomtherapy.

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