Hoy queremos hablaros de uno de esos proyectos que descubrimos en Internet de vez en cuando y que nos hace pensar que todavía hay gente que se preocupan de los más necesitados. En este caso tenemos que viajar hasta el desierto del Sáhara donde han empezado a utilizar botellas de plástico reciclado para construir casas para los refugiados saharauis. Un modelo de vivienda alternativo capaz de plantar cara a las altas temperaturas del desierto.

Casas sostenibles para el pueblo saharaui

Tras esta “loca” idea de reutilizar botellas de plástico para construir casas para los refugiados saharauis se encuentra la figura de Tateh Lehibib. Se trata de un ingeniero saharaui licenciado en la Universidad de Argel y que posee un Máster en Eficiencia Energética. A pesar de sus estudios, él nunca ha olvidad de donde procede y desde el primer momento, su principal objetivo era el de ayudar a su pueblo que viven en mitad del desierto donde las altas temperaturas hacen estragos entre la población.

Una vez que terminó sus estudios, se metió de lleno en desarrollar una idea para construir casas para los refugiados saharauis que les permitiera plantar cara a las altas temperaturas de la zona. Buscó un modelo de vivienda alternativa y finalmente dio con la techa: reciclar botellas de plástico.

Esta idea ha sido apoyada por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que ha aportado 55.000 € para la construcción de 25 de estas viviendas. Gracias a esta aportación, familias con algún tipo de problema podrán beneficiarse de unas casas que son capaces de reducir en cinco grados la temperatura exterior.

Botellas rellenadas de arena

La idea del “Loco de las botellas“, así se le conoce a este ingeniero fue la de utilizarlas para crear los cimientos de las viviendas. Las botellas son rellenadas de arena, cemento y tierra con paja. De esta forma se sustituye la tradicional construcción de casas con adobe y techo de chapa metálica.

El uso de estas botellas, permite crear construcciones más duraderas y así hacer frente a las inundaciones que se producen en la zona, además de reducir la temperatura en su interior.

Puede parecer una locura, pero se ha comprobado que estas botellas con arena actúan como un perfecto aislante térmico. También hay que contar que el diseño utilizado para el tejado, también influye positivamente para reducir la temperatura interior gracias a las dos ventanas que fueron instaladas. Para hacerlas más resistentes, se optó por un diseño circular, un diseño perfecto para combatir los fuertes vientos y las tormentas de arena.

Tateh Lehbib ha sido premiado con el premio Personalidad del año 2016 por su contribución hacia la comunidad saharaui, una comunidad que no ha perdido el tiempo y donde ya ha empezado a aflorar los espacio para la recogida de todas esas botellas de plástico que pueden ser utilizada para la construcción de nuevas casas en el desierto.

Las imágenes que aparecen en esta entrada han sido sacadas del portal Ecoinventos.

Dejar respuesta