Iniciarse en el mundo de los negocios implica mucha planificación. Uno de los primeros pasos requiere diseñar el interior de una tienda para que compren tus productos y para que los clientes se sientan cómodos en el local, que quieran volver y recuerden el lugar.

Y es que, aunque no lo parezca, este diseño no debe basarse o encargarse de que la tienda luzca bonita solamente. La apariencia y la colocación del interior de un local puede llevar por un recorrido determinado al cliente y provocar la compra de los productos. Por eso es tan importante diseñar el interior de una tienda y contar con el mobiliario adecuado, tal y como nos comentan desde la empresa Mobiliario comercial Edico. Vamos a ver las claves para que las personas compren tus productos.

Trucos para diseñar el interior de una tienda

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  • La entrada es la primera impresión. El umbral de la tienda es la zona de descompresión, es decir, el espacio por el que los clientes andan al entrar en la tienda. En función del espacio disponible, debe ser un lugar despejado para que la transición con el exterior sea agradable y no haya problemas de entrada o salida. Además, tiene que estar bien iluminada y decorada, teniendo en cuenta que, al ser una zona de paso, la gente no se detiene mucho en los productos que haya colocados aquí.
  • El lado derecho es el más concurrido. La mayoría de clientes comienzan a pasear por el lado derecho de la tienda nada más entrar. Esto se produce de forma inconsciente, por lo que la primera pared de este lado es la zona más potente de venta. Coloca los productos más rentables y más demandados, y trata de llamar la atención y potenciar la imagen de la marca.
  • Puedes crear un recorrido. A partir de lo que ya hemos visto, el resto del camino por la tienda varía en cada cliente, a no ser que tú quieras establecer un recorrido concreto. Esto de puede hacer gracias al mobiliario para tiendas y a su colocación, ya que puedes ayudarte de góndolas, vitrinas y estanterías personalizadas estratégicamente colocadas para obligar a los clientes a andar por un lado u otro del local. Estos muebles pueden tener diseños atractivos para resaltar productos y ayudan a regular el flujo de personas. No existe un camino más exitoso que otro, pero se recomienda crear un recorrido circular para que se pase por toda la tienda y se vean todos los artículos.
  • Llama la atención en las zonas menos concurridas. Siempre hay algún lugar de la tienda menos visitado por ser un hueco o estar más escondido, por ejemplo. Si no se quiere perder este espacio, se pueden colocar carteles llamativos con ofertas o rebajas para que los clientes vayan a esta zona.
  • Haz que los clientes se paren a mirar. Un espacio excesivamente diáfano es cómodo, pero también puede favorecer la marcha de las personas. Esto puede evitarse con puestos de mercancías que sirvan para reducir la velocidad al andar. De nuevo, las góndolas o las vitrinas personalizadas pueden realizar esta función a la vez que resaltan ciertos productos.
  • Asegúrate de que haya espacio. Los pasillos estrechos y agobiantes no favorecen el paso de los clientes y solo conseguirán que las personas no quieran ni pasar.
  • Coloca la zona de pago en el final del recorrido. Si el camino por tu tienda comienza por la derecha, la caja podría situarse en el laco izquierdo para favorecer esa ruta circular por la tienda. Sin embargo, muchos comercios recurren a colocar la mesa de pago al final de la tienda. Sea cual sea el lugar elegido, asegúrate de tener un mostrador a medida que resulte atractivo y cómodo que puede incluir un panel trasero que muestre la imagen de la marca y sirva de expositor.
  • Elige el mejor mobiliario. Hemos destacado estanterías, góndolas, paneles, la zona de caja… Es importante que el diseño de los muebles esté acorde con la estética de la marca, que sea proporcional al espacio de la tienda y que sea funcional. Para ello, lo mejor es recurrir a una empresa especializada en mobiliario comercial que te ayude con el diseño del espacio y así puedas conseguir el recorrido deseado personalizando y decorando cada rincón.
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Al principio puede parecer muy complicado esto de diseñar el interior de una tienda para que compren tus productos, pero resulta muy rentable. Además, se recomienda cambiar y recolocar los productos una vez a la semana para que no sea monótono y con este diseño bien realizado es mucho más fácil de mantener.