La escasez de agua potable es un problema que asola a muchas regiones del planeta, y muchas más que están en peligro por culpa del cambio climático y la contaminación. Para estas personas que viven en regiones subdesarrolladas, acceder a un poco con agua potable, puede suponer tener que desplazarse varios kilómetros a pie, cargados con garrafas o cántaras. Hay muchos proyectos humanitarios para la construcción de pozos de abastecimiento de agua en esas regiones, pero no siempre se encuentra caudales en las zonas. Ante esta situación, la solución puede estar en unas torres diseñadas por dos arquitectos y que serían capaces de conseguir hasta 100 litros de agua al día. ¿A qué suena genial?

Torre de nombre Warka Water

Los artífices de esta torre son una pareja de arquitectos preocupados con este importante problema. Se trata del italiano Arturo Vittori y su colega suizo Andreas Vogler. Tras muchas vueltas al proyecto, al final diseñaron esta torre capaz de conseguir agua en estas zonas de la tierra y que tan fundamental es para la vida de las personas.

La torre alcanza una altura de 10 metros y está fabricada a mano a partir de materiales naturales, como es la madera del bambú. Tuvieron que pasar dos años hasta que dieron con el prototipo adecuado. Tras mucho esfuerzo, han empezado a instalarlas en Etiopía, uno de los países donde más dificultades tienen para conseguir agua potable.

La estructura Warka Water tiene la ventaja de que cuenta con un peso muy ligero de tan solo 60 kilos, lo que permite ser movida por varias personas sin tener que utilizar ningún tipo de maquinaria pesada. Cuenta con una estructura de malla triangular, y como ya hemos comentado, está hecha de materiales naturales. Está compuesta por cinco módulos que se van instalando desde el fondo hasta la parte superior.

¿Cómo funciona esta torre para recoger el agua potable?

El funcionamiento de esta estructura es muy simple. Lo que hace es recolectar el agua desde el aire. Para ello, la instalación cuenta con un plástico biodegradable perforado que cuelga del interior. Por medio de él, se van captando las gotas que se condensan a causa de las neblinas de la zona. Este agua cae en un tanque de retención a través de una boquilla. Sus creados estiman que cada día, cada una de estas torres, puede llegar a generar hasta 100 litros de agua.

Respecto al lado estético, el proyecto está completo acuerdo con las tradiciones de la zona, donde se utiliza mucho el bambú para sus construcciones.

Un proyecto que se une a otras iniciativas como la construcción de casas con botellas de plástico para el pueble saharaui.

Esperemos que realmente este tipo de torres permitan conseguir esta cantidad de agua potable en esas regiones que tanto la necesitan. Si os ha gustado la noticia, os invitamos a que la compartáis con todos vuestros contactos.

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