En nuestro portal, han sido varias las veces que hemos hablado de proyectos de arquitectura llevados a cabo en China, un país donde cada año se construyen nuevos edificios, muchos de ellos realmente sorprendentes. Sin ir más lejos, tenemos la obra maestra Taohuayuan construcción que sigue la tradición del país, o el proyecto por el que se construirá la primera ciudad bosque del mundo. Hoy, sin embargo, nos queremos centrar en la reforma llevada a cabo en un viejo edificio de los años 40 para convertirlo en una casa moderna y muy luminosa.

Diseño moderno y funcional

Los encargados de llevar a cabo esta reforma, ha sido el estudio de arquitectura RIGI que tuvieron que hacer frente a los cambios solicitados por su cliente para convertir un viejo edificio del año 1947 en una moderna casa. El edificio cuenta con 3 plantas y tiene un ancho de 5,5 metros y una profundidad de 15 metros.

En la entrada principal, nos encontramos una pared blanca junto con una puerta de madera. Esto rompe con el hormigón utilizado en el resto de la estructura.

La puerta de entrada, da paso a un patio interior privado. Cuenta con una pared de grandes cristales sobre una estructura de marcos negros que se encarga de limitar el interior y el exterior. En el interior nos encontramos una pequeña sala de estar con espacio de almacenamiento. En el lado opuesto se ubicó una zona llena de plantas naturales.

Gran espacio abierto

Junto a la sala de estar, nos encontramos un gran espacio abierto que alberga el comedor y la cocina. Un gran sofá colocado junto a la pared aporta toda la comodidad que sus dueños necesitan. También cuenta con un sistema de iluminación oculta que se encarga de crear un ambiente más agradable.

Frente al sofá hay una pared de muebles modular que los diseñadores han llamado “tabla de vida”. Se puede decorar o ensamblar con accesorios de diferentes maneras, cambiando a medida que cambian las necesidades de la familia.

Los muebles utilizados en el comedor y la cocina son de madera y predominan las líneas sencillas que ayudan a dar brillantez al espacio. Un pequeño espacio fue utilizado para crear un pequeño tocador, mientras que el hueco de la escalera se aprovechó para crear una pequeña oficina.

Claraboya para más luminosidad

En el centro de la casa, nos encontramos una claraboya que permite la entrada de luz a la vivienda. También nos encontramos con una escalera que comunica los tres pisos. Esta escalera es de acero con agujeros para la entrada de la luz.

En el segundo piso de la casa, se encuentra ubicado el dormitorio infantil, con una cama empotrada, escritorio y espacio de almacenamiento. La iluminación oculta y los colores suaves crean un ambiente tranquilo para la habitación.

En este mismo piso, se instaló un dormitorio de invitados y un baño decorado con baldosas hexagonales.

En el dormitorio principal, los diseñadores mantuvieron la estructura inclinada del techo del edificio original. Las paredes están forradas de madera para proporcionar mayor calidez.

¿Qué os ha parecido la reforma llevada a cabo en este viejo edificio de los años 40? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

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