Desde las alturas, las cosas se ven muy diferentes. Podemos ver el paisaje desde otra perspectiva y fijarnos en detalles que desde el suelo pasan desapercibidos. Cuando hablamos de alturas, no nos estamos refiriendo a subirnos a un avión o escalar una montaña, sino que lo podemos hacer desde algunas construcciones de cristal que hay repartidas por todo el mundo. Estas construcciones, además de ofrecer una bonitas vistas, también producen sensaciones vertiginosas a las personas que ven el abismo bajo sus pies.

¿Serías capaz de subirte a un ascensor con un suelo transparente o tirarte por un tobogán de cristal a cientos de metros de altura? Esto son solo algunos de los ejemplos que podréis ver en nuestra entrada de hoy. ¿Te atreves a seguir leyendo?

Step into the Void. Aiguille du Midi Skywalk. Francia

A una altura de casi 4000 metros en los Alpes franceses y colgada sobre un precipicio se encuentra esta caja de cristal con cinco paneles de vidrio. Parece frágil, pero no lo es, está preparada para soportar vientos de más de 220 kilómetros por hora y variaciones de temperatura de 60 grados. Aún así, la sensación de estar en su interior debe ser difícil de describir.

Piscina del Market Square Tower. Houston, Estados Unidos

42 pisos y una piscina infinita suspendida 153 metros de altura de la que solamente 20 centímetros separan el agua del vacío. ¿Te atreverías a nadar en ella? Esta piscina de cristal promete ser toda una experiencia contrastada: unas vistas espectaculares de Houston, un sistema de iluminación vanguardista y un chapuzón para pasar vértigo.

Mirador de Dachstein, Austria

Y volvemos a los Alpes para subirnos a “la escalera hacia la nada”, porque así llaman al escalofriante mirador de cristal que hay sobre el glaciar de Dachstein. Con una caída de 250 metros, la sensación es la de que se flota sobre el paisaje. Y para llegar a él hay que recorrer una plataforma no menos escalofriante. Para aquellos que aún se queden con ganas de más, la aventura puede completarse atravesando un puente colgante, eso sí, metálico.

Coiling Dragon Cliff. Tianmen Mountain. China

Auténticos ataques de pánico ha provocado esta pasarela. Y es que el miedo paraliza, pero por aquí no queda más remedio que moverse.

Se llama “Dragón Enroscado” y tiene apenas 100 metros de longitud que bordean una terrorífica pared vertical de la montaña Tianmen. Está en el parque nacional de Zhangjiajie…sí, el de la película Avatar. Las vistas, desde luego son espectaculares, lástima que no todos se atrevan a disfrutar de ellas.

Puente de Zhangjiajie. China

Seguimos en las montañas de Zhangjijie. Estamos ante el puente de cristal más largo del mundo. 430 metros de longitud formados por un centenar de paneles de vidrio de tres capas capaces de soportar el paso de 800 personas. Salva un desnivel a más de 300 metros de altura entre dos montañas.

¿Vértigo? Pues parece ser que no, porque a los pocos días las autoridades tuvieron que cerrarlo por pura precaución ante la avalancha de visitas.

Grand Canyon Skywalk. Gran Cañón del Colorado. Estados Unidos

Parecida pero algo más veterana es esta espectacular pasarela sobre el Gran Cañón del Colorado. Está suspendida sobre el abismo a 1300 metros y sus planchas de vidrio de 10 centímetros soportan el peso de hasta 800 personas, aunque por motivos obvios el paso está restringido a 120.

Aquí desde luego, se recomienda no mirar mucho al suelo, y no para evitar el miedo o el vértigo, sino porque las vistas son sencillamente espectaculares.

Mirador de Aurland, Noruega

Si hay algo que caracteriza las tierras noruegas son sus magníficos fiordos, y qué mejor manera de admirarlos que desde las alturas. En Aurland, este mirador construido en madera y metal termina en forma curva y con una terraza acristalada que da la sensación de que uno va a caer al vacío. Evidentemente el cristal no solo lo impide, sino que ofrece unas vistas magníficas y resistencia suficiente como para agarrarse con fuerza si la impresión es demasiado fuerte.

Skydeck Torre Willis. Chicago. Estados Unidos

Ver cualquier ciudad desde lo alto de un rascacielos siempre impresiona, pero hacerlo desde su fachada es, desde luego, una experiencia inolvidable. En el piso 103 de la Torre Willis, a 400 metros de altura, 4 cajas de cristal permiten sentirse como suspendidos en el aire. Es decir, que es lo más parecido a levitar sobre la ciudad, eso sí, con un pequeño y transparente apoyo. Vistas panorámicas de toda la ciudad para hacer unas fotos de 10.

At the TOP SKY, Burj Khalifa, Dubái

Pensando en rascacielos tendríamos que visitar el que actualmente es el edificio más alto del planeta, el Burj Khalifa, con nada menos que 828 metros de altura y, cómo no, con su mirador acristalado.

Eso sí, no está en la cima: los podemos encontrar en el piso 148 y a más de 550 metros de altura, ideal para contemplar la ciudad como si de una maqueta se tratara. Siempre y cuando se consiga vencer el vértigo que produce asomarse a él, por supuesto. Para los más miedosos hay otro un poco más abajo, en el piso 124 y a 442 metros.

Skyslide. Los Ángeles. Estados Unidos

¿Quién se atreve a lanzarse casi al vacío por un tobogán de cristal? Solo los amantes de las emociones fuertes decidirán hacer este pequeño recorrido a más de 300 metros de altura. Esta atracción en la que no todos se lo pasan bien está en el US Bank Tower de Los Ángeles.

Ascensor de la Sky Tower. Auckland. Nueva Zelanda

Aquí no hace falta moverse, ya lo hace el ascensor. ¿A dónde mirar? Si se hace hacia abajo la impresión puede ser grande, ya que su suelo de cristal permite contemplar cómo te vas alejando del suelo. Y si subes a lo alto de la torre lo habrás hecho nada menos que 328 metros. Si se tiene vértigo, mejor quedarse abajo o mirar al reconfortante techo.

Torre Eiffel. París. Francia

A la parte más elevada de la Torre Eiffel le ha salido una competidora unos metros más abajo, en concreto en la primera planta. Las vistas tal vez no sean las más impresionantes, pero desde que se ha colocado suelo de cristal los turistas no tienen tanta prisa por coronar la torre. Solo está a 57 metros de altura pero desde luego, pisar este suelo sí le hace sentir a uno que tiene París a sus pies.

Tower Bridge. Londres. Reino Unido

Del icono de París a uno de los de Londres que también se ha trasformado para que sus visitantes disfruten de sensaciones fuertes. Y de nuevo el cristal como protagonista. En una de las pasarelas superiores que unen las torres el suelo permite ver lo que ocurre debajo: el tráfico, los brazos del puente elevándose, el paso de los barcos… Todo un espectáculo, si se consigue aguantar la vista hacia abajo, claro.

p;

 

 

De todas estas construcciones de cristal, ¿cuál es la que más te gustaría visitar? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

Vía: Habitissimo

Dejar respuesta