A lo largo de la última década, muchos han sido los edificios que se han levantado en las Islas Canarias, pero solo uno de ellos tiene el honor de haber sido galardonado como el Primer Premio de Arquitectura Manuel de Oraá y Arcocha al mejor proyecot de la última década en la modalidad de vivienda nueva y que ha sido otorgado por el Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hiero (COACTFE).

Este trabajo, firmado conjuntamente por los estudios de Virgilio Gutiérrez Herreros y Eustaquio Martínez, de reconocido prestigio, resume el carácter contemporáneo y ecológico del que es sin duda el residencial más exclusivo de las Islas Canarias: Abama Resort, en Guía de Isora.

Huida del enfoque tradicional

Este conjunto de 8 viviendas unifamiliares han sido valoradas por su minimalismo constructivo blanco que huye del enfoque tradicional. Un proyecto al que se le ha dado protagonismo a la jardinería, a las terrazas y a los espacios abiertos en sombras. Todo esto contribuye a crear ambientes cercanos a los movimientos de los años 60.

Los dos arquitectos tinerfeños encargados del proyecto trataron de que las viviendas, asentadas en abanico y escalonadas entre sí para adaptarse a la especial orografía del terreno, fluyeran hacia el exterior acristalando las fachadas, de manera que los espacios interiores se extendieran hacia los jardines y que sus inquilinos pudieran disfrutar del increíble entorno con piscinas infinity y las vistas espectaculares sobre el océano Atlántico y la isla de la Gomera.

Al recibir este galardón, Virgilio Gutiérrez Herreros y Eustaquio Martínez recordaron que concibieron las Bellevue como un gran jardín, donde las viviendas debían volcarse hacia las imponentes vistas que ofrecía el paisaje y en el que la tirolesa, la madera, las traviesas, el brezo, la piedra y el hormigón fueran los materiales que, junto a un exhaustivo control de la jardinería, acabasen dando sentido al juego de luces y sombras que surgía del conjunto.

Características de las viviendas

Cada una de las villas Bellevue cuenta con una superficie que varía entre los 185 y los 260 metros cuadrados. Están ubicados en parcelas de 400 – 550 metros cuadrados de acceso individualizado. Cada una de ellas cuentan con parking, una piscina privada en la planta baja. Las residencias de dos plantas, tienen además una pequeña piscina en la primera planta.

El Premio Regional de Arquitectura Manuel de Oráa y Arcocha, que recibe el nombre del aclamado autor del Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife, es un galardón con larga trayectoria que distingue las mejores obras acabadas en Canarias desde su primera edición, en 1982.

Cinco han sido las modalidades de premios en esta edición: obra nueva vivienda, obra nueva otros usos, restauración y rehabilitación, arquitectura de paisaje y proyectos del espacio público y arquitectura de interior.

El jurado de esta edición ha estado formado por su presidente, Argeo Semán Díaz, decano del Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro; y su secretario, Víctor M. Acosta Díaz, miembro de la Junta de Gobierno del COACTFE; así como por María Luisa González, arquitecta designada a propuesta de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC); Pablo de Souza Sánchez, arquitecto designado a propuesta de la Universidad Europea de Canarias; Flora Pescador Monagas, arquitecta designada a propuesta de la Real Academia Canaria de Bellas Artes (RACBA); y Evelyn Alonso Rohner junto a Pía Oramas González-Moro, arquitectas designadas por la Junta de Gobierno del COACTFE.

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