Una de las principales consecuencias de la pandemia ha sido el cambio radical en el estilo de vida que la mayoría de nosotros llevamos y las actividades que desarrollamos en casa. Muchos pasaron de estar fuera de casa la mayor parte del día a estar confinados durante casi un año, lo que ha implicado convertir el hogar en un espacio multifuncional mezcla de oficina y salón de ocio.

La necesidad de un nuevo tipo de hogar

presupuestos reformas

El confinamiento ha llevado a un auge de reformas para hacer frente a las incomodidades y deficiencias claras por no tener la casa optimizada para ninguna de las nuevas actividades que se hacen dentro. Si antes el hogar era solo el refugio en el que descansar, ahora es en donde llevamos a cabo casi la totalidad de nuestras vidas.

Se volvió necesario reordenar los muebles y paredes de casa para hacer espacio y sacarle la máxima funcionalidad a cada pequeño rincón. La demanda de reformas por parte de dueños de viviendas ha ido solo en incremento desde que se declaró que debíamos transicionar hacia una nueva normalidad por tiempo indefinido.

El espacio siempre se tiene que adaptar a lo que se va a hacer en él. No es suficiente con solo colocar un par de muebles nuevos para hacer una oficina improvisada porque esto crea estrés a mediano plazo, y la productividad disminuye. No es nada práctico pasar tanto tiempo en un sitio que no es apto para habitar.

La redistribución de los recursos

Además, estar tanto tiempo encerrados nos ha hecho plantearnos nuevas prioridades. Si bien reformar una casa es un deseo común, no necesariamente es algo realmente importante para la mayor parte de la población, en especial si no se cuenta con dinero de sobra.

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Sin embargo, pronto nos hemos dado cuenta de que ya no hemos podido gastar tanto en cosas que nos gustan al no tener ya la libertad de salir como antes. Reformar se volvió una verdadera necesidad, y ahora sobra un poco de ese dinero con el que no se contaba normalmente.

Además, ver tan seguido el mismo espacio ha hecho que pensemos más sobre cómo nos gustaría que fuera y qué queremos desechar o cambiar. La pandemia ha sido una pausa que se ha aprovechado para solicitar presupuestos de varias empresas de reformas y volver realidad estas ideas que rondaban por la cabeza y no se había tenido la oportunidad de materializar.

¿Cómo ha cambiado el sector?

Durante el cuarto trimestre de 2020 se registró un aumento de la demanda de proyectos de reformas integrales de vivienda en un 45% con respecto al año anterior en el mismo período. Este alza comenzó a notarse fuertemente desde que en julio se levantó la suspensión de obras en los edificio habitados.

También se ha notado un cambio en la concepción por parte del usuario a la hora de hacer su reforma: ahora es más importante disponer de un proyecto de reforma integral con una clara planificación previa para. Los trabajos más demandados son la reforma parcial o integral de los inmuebles (55%) y las reparaciones (25%).

Destacan las reformas de baños y cocinas. Tan solo en el 2020, el 24% de los españoles que realizaron una reforma optó solamente por cambiar el baño, lo que ocurrió en el 13% de las veces en el caso de las cocinas. En otras palabras, el 37% de las reformas del año anterior se concentraron en el baño o la cocina, un número muy llamativo..

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Por otro lado, una buena cantidad de productos y servicios se están encargando por Internet. Las tiendas de decoración y las empresas de construcción ofrecen atención en línea para que sea más fácil la contratación de profesionales. Durante el año pasado, se han reformado un poco más de 33.000 viviendas, produciéndose un impacto positivo para la creación de empleos. El sector ha cerrado con mejores números que en 2019.