En la actualidad, cuando se construyen edificios, sobre todo los destinados a oficinas, es imprescindible contar con que serán lugares en los que la instalación de todo tipo de suministros tiene que estar finamente pensada y calculada. Los suelos técnicos elevados brindan la posibilidad de cuidar la estética del espacio al ocultar estas instalaciones bajo el mismo.

Suelo técnico elevado es la denominación de un tipo de pavimento que se compone de losetas o baldosas modulares que se apoyan sobre una estructura de patas de acero galvanizado. Los pedestales que soportan el suelo técnico elevado son graduables en altura para responder a las necesidades de cada superficie. Y los paneles son homogéneos e independientes, para poderlos intercambiar.

Una de las ventajas más destacadas del suelo técnico elevado es que es un sistema constructivo que permite la colocación de las distintas instalaciones como las de electricidad, por ejemplo, bajo el pavimento, evitando así las obras de albañilería.

Además, el sistema de suelo técnico elevado ofrece soluciones de alto diseño, elegantes y de gran calidad y acabados compatibles con los actuales cánones de la arquitectura y la decoración de interiores.

Ventajas de un suelo técnico elevado

La instalación de un suelo tecnico elevado reduce considerablemente el tiempo de construcción del proyecto. Además, la ligera subida del suelo técnico permite aprovechar los bajos resultantes entre el suelo de obra y esta instalación, denominado plenum, para realizar cualquier instalación necesaria, sin que haya que realizar trabajos de levantamiento de pavimento o regolas en las paredes.

Otra de las bondades que ofrece es que se puede acceder a las instalaciones del edificio desde cualquier punto del mismo, evitando, cuando hay problemas con el suministro eléctrico o con tuberías de agua, tener que levantar todo el pavimento de albañilería. Igualmente, el sistema de suelo técnico elevado permite que se pueda instalar la climatización en los huecos o plenum, lo que aumentará la eficiencia energética del edificio. Al mismo tiempo, si los paneles que se instalen son de modelo perforado se impulsa la recirculación de aire.

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Espacios vivos y versátiles

Si el salón o sala en el que se aloja este suelo cambia de función (como, por ejemplo, el cambio de ubicación de los puestos de trabajo en una oficina) es fácilmente removible para cambiar las instalaciones de lugar y adecuarlas a su nuevo uso. Precisamente en oficinas o lugares en los que los espacios de trabajo son abiertos, permite distribuir dichos espacios de la manera más adecuada, gracias al uso de cajas eléctricas de conexión empotradas en el suelo, con el consiguiente beneficio de que no haya cables por el suelo, y generando también un entorno seguro de trabajo.

La resistencia de las losetas admite cargas importantes, pudiendo apoyarse en los mismos equipos pesados sin necesidad de otros soportes. Asimismo, el mantenimiento de este suelo es muy sencillo puesto que las baldosas son modulares y se pueden cambiar de forma independiente en caso de rotura sin que ello afecte a las baldosas colindantes. Esta propiedad supone un mantenimiento más barato y rápido que el de un suelo convencional.

Destacadas propiedades estéticas

Otra de las ventajas más destacadas es que es suelo técnico diseño, puesto que se adapta a las últimas novedades en diseño de interiores con acabados que asemejan al granito, al porcelánico, al PVC, a la moqueta o al laminado de madera. Prestando así gran facilidad a acomodarse a cualquier estilo decorativo en el mobiliario y en la decoración interior del edificio.

Finalmente, y no por ello menos importante, es necesario tener en cuenta también que estos suelos se fabrican con materiales reciclados. Un compromiso con el medio ambiente que ayuda a la obtención por parte del edificio de Certificaciones Green (edificación sostenible) o LEED.

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