Como si parte del propio océano Pacífico se tratase, esta impresionante residencia se levanta en una de las playas más conocidas de todos los Estados Unidos, nos referimos a la playa de Malibu. Sus limpias líneas la convierten en un elemento más dentro del paisaje, una residencia que se caracteriza por ofrecer unas vistas de 270 grados sobre el océano. Para lograr esto hace uso de un gran número de cristales y terrazas que dejan entrar la luz del sol prácticamente a todas las habitaciones.
La fachada también mantiene una línea sencilla que combina a la perfección con los paneles de madera para dar un gran toque visual a lo largo de sus 3000 metros cuadrados.
¿Quién no querría vivir en una de estas casas?