¿Por qué escoger pavimento de hormigón para el garaje?

El garaje es algo más que el espacio que reservamos para guardar el coche. También lo podemos utilizar para guardar herramientas o aquellos elementos del hogar que no estemos dando uso. En función del empleo que se le vaya a dar habría que escoger un tipo de piso que se adaptara a nuestras exigencias.

Uno de los suelos predominantes suele ser el pavimento de hormigón, que se compone de cemento, áridos, agua y aditivos en el caso de que sea preciso. La mezcla que se obtiene consigue soportar a la perfección la presión provocada por el continuo tráfico de automóviles, lo que le convierte en el material perfecto para ser usado en pavimentos de garaje o aparcamientos muy amplios.

Eso sí, a la hora de decantarse por un tipo de pavimento para las zonas de parking hay que tener en cuenta una serie de detalles como son las maniobras que se llevarán a cabo, la resistencia, la fricción de los neumáticos o la resistencia que presente ante la acción de sustancias químicas excesivamente agresivas.

Además de valorar la estética o el mantenimiento, también hay que reparar en un factor esencial como es la adherencia. Esto a su vez estará condicionado al mismo tiempo por otros elementos como la humedad, la suciedad o el tipo de terminación, que acabarán minimizando el agarre.

El motivo por el que el hormigón es el preferido para los garajes

Los suelos de hormigón ofrecen a los garajes una serie de ventajas que posiblemente no aporten otro tipo de pavimentos. Es un piso bastante económico que permite darle la terminación deseada en función de las necesidades. Nos encontramos con un material bastante versátil, pudiendo escoger entre una terminación en hormigón impreso, fratasado o pulido.  Se trata de un tipo de superficie ideal para cualquier aparcamiento, ya que resulta muy resistente y duradero, sin sufrir las consecuencias de los climas extremos.

Soportan sin problema cualquier tipo de derrame accidental, ya sea de aceite o combustible. Al tratarse de un suelo impermeable no resultará complicado el proceso de limpieza. Tampoco exige de mucho mantenimiento, ya que para dejarlo limpio resultará suficiente con pasarle la escoba y un manguerazo.

A la hora de decantarse por esta opción también hay que tener en consideración que su puesta en obra no resulta complicada. Con el material y el personal adecuados pueden conseguirse resultados estupendos. Para que no tengas la necesidad de desplazarte tiene la posibilidad de que te envíen el hormigón a domicilio, escogiendo el tipo que necesites.

Las ventajas de los pavimentos de hormigón

El pavimento de hormigón se construye con losas armadas con mallas de acero, que servirán para controlar las grietas que suelen aparecer en grandes paños. Entre las ventajas que presenta este tipo de suelo están las siguientes:

  • Economía: tanto en la construcción como en el mantenimiento, el gasto es hasta un 60% inferior en comparación a otro tipo de pavimentos. Incluso dependiendo de la terminación de la superficie, su mantenimiento puede llegar a ser casi inexistente.
  • Durabilidad: tienen un periodo de vida útil de hasta treinta años, soportando cargas y temperaturas extremas. Existen menos posibilidades de deformaciones.
  • Seguridad: proporciona una mayor estabilidad y tracción.
  • Estética: en suelos de hormigón se puede escoger por terminaciones que se aprecien bien.
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