Hace unos días os hablábamos de la reforma llevada a cabo en la conocida como Casa Piraja, donde pudimos observar como con un poco de trabajo, se puede crear algo espectacular partiendo de un inmueble casi en ruinas. Hoy queremos seguir estos mismos pasos pero tomando como base un estudio de arte de los años 70. Os animamos a que sigáis leyendo y descubráis este sorprendente cambio.

Estudio de arte en París

La reforma que veremos a lo largo de esta publicación, fue encargada al estudio de arquitectura Atelier Wilda, que tuvo que convertir un viejo estudio de arte destartalado en una moderna vivienda. El edificio original, fue levantado en la década de los cincuenta del siglo pasado, con una superficie de 50 metros cuadrados. Al principio, su uso estuvo orientado para funcionar como garaje, pero en los años 70, el pintor Pierre Lemaire y su hijo Claude Lemaire, lo adquiriendo para transformarlo en un estudio de arte.

Este estudio, además de tener un espacio donde poder trabajar, también ofrecía una pequeña cocina, un lugar donde poder descansar y un pequeño baño.

En el año 2014, el estudio fue heredado por la hija de Claude, Christine. Desde ese momento, lo ha venido utilizado como un lugar donde poder reunirse con amigos y familiares. Sobre estas líneas podéis ver el estado del estudio en aquel año.

Transformación en una moderna vivienda

Ya en el año 2017, Christine quiso dar un cambio de aire a esa vieja construcción para convertirla en una casa de alquiler. Para ello, se dejó aconsejar por un amigo arquitecto de la familia.

El proceso de reforma de la propiedad, incluyó añadir ventanas para mejorar la luminosidad y que fuera más sencilla la ventilación. Se apostó por un interior brillante con una estética minimalista. En un extremo de la sala de estar de planta abierta, se ubicó un área simple sin ningún tipo de muebles, únicamente una unidad de almacenamiento incorporada que se funde con la pared.

La cocina está acoplada siguiendo las líneas de las ventanas, siguiendo su misma forma. Los cajones de madera clara y blanca son consistentes con la paleta de colores del interior.

Puerta hacia el dormitorio

Próxima a la cocina, nos encontramos una puerta que conduce al dormitorio. Una ventana vertical se encarga de proporcionar vistas a la cocina, mientras que debajo de las ventanas hay un espacio de almacenamiento que encaja perfectamente en la esquina.

El dormitorio también cuenta con su propio espacio de almacenamiento que siguen las mismas líneas sencillas que el resto de la casa.

Al lado de la habitación está el baño. El pequeño espacio tiene una ducha acristalada con baldosas oscuras y una pequeña pared divisoria que separa el tocador del inodoro.

De vuelta a la sala de estar, nos encontramos con un conjunto de escaleras estrechas con estanterías abiertas que conducen a un área elevada.

En esta zona elevada, nos encontramos una pequeña área de trabajo cerrada con tragaluces para mantener el espacio brillante. Cuenta con un escritorio abatible y un espacio suficientemente grande como para dormir dos personas.

¿Qué os ha parecido la reforma llevada a cabo en este estudio de arte de los año 70? ¿Qué cambiarías en ella? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

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