El 7º Congreso Immosomni, desarrollado en el Hotel Montblanc de Barcelona, ha reunido a destacadas personalidades del sector inmobiliario español, incluyendo a Joan Clos, Montserrat Junyent, José María Alfaro y Gonzalo Bernardos. Durante el evento, se abordó de manera crítica la crisis de acceso a la vivienda en España, destacando que el problema ya no se limita a los precios elevados, sino que también está afectado por una oferta insuficiente y una falta de planificación en la regulación.
Las principales voces del sector coincidieron en que las políticas adoptadas en los años recientes no han logrado aliviar la crisis y que es imperativo establecer un pacto estructural a largo plazo. Joan Clos, exalcalde de Barcelona y actual presidente de FIABCI, afirmó que ha existido una falta de comprensión respecto al funcionamiento del mercado inmobiliario, advirtiendo que las regulaciones de precios y las reservas obligatorias de vivienda protegida han reducido la oferta sin resolver la problemática del acceso.
Clos afirmó: «El gran problema de España no es la demanda, es que faltan viviendas». Sugirió que aumentar la edificabilidad y densificar las áreas metropolitanas podría aliviar la presión sobre las grandes ciudades, considerando que el país está alineándose con los precios europeos, perdiendo el carácter excepcional que solía tener.
El congreso también puso de manifiesto que el tema de la vivienda se ha politizado en exceso, llevando a los expertos a solicitar una interlocución más técnica y menos ideológica. José María Alfaro, presidente de FAI, defendió la necesidad de una voz única en el sector que base sus propuestas en datos objetivos, y advirtió que la inseguridad jurídica está desalentando la inversión.
Montserrat Junyent, presidenta del COAPI de Barcelona y de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Catalunya, destacó la importancia del agente inmobiliario, abogando por romper estigmas y mejorar la reputación de la profesión, diciendo: «Gestionamos patrimonio y decisiones vitales».
Gonzalo Bernardos, economista y profesor universitario, emitió un diagnóstico crítico sobre la falta de profesionalización en el sector, indicando que muchos agentes inmobiliarios no realizan más de tres ventas al año. Criticó la estructura interna de muchas agencias y abogó por una transformación profunda que incluya mejor formación y diversificación de ingresos, más allá de la venta puntual de propiedades.
Bernardos también previó un cambio en el ciclo del mercado, donde la demanda proviene no solo de compradores de alto poder adquisitivo, sino de una clase media cada vez más presionada, que depende en mayor medida del apoyo familiar. Concluyó: «Hay dos Españas: la que tiene patrimonio y la que no puede acceder a la vivienda», reiterando la urgencia de abordar las cuestiones de vivienda desde una perspectiva más amplia y estructural.

