Una casa abierta, sostenible y muy familiar

ARQUIMA, líder en construcción pasiva, nos presenta uno de sus últimos proyectos desarrollados en la localidad de Cambrils. Se trata de una vivienda calificada como Passivhaus y que cuenta con una superficie de 280 m2 construidos. Este proyecto fue diseñado por las arquitectas Ana Martínez y Sara Ferreras.

Para su construcción, se utilizó el sistema propio de ARQUIMA, estructura de entramado ligero de madera, y los materiales exteriores corresponden a un sistema de aislamiento térmico con un revoco de mortero de cal en color blanco. Para revestir parcialmente la fachada, se optó por un acabado de madera de Douglas sin albura, que se encarga de aportar durabilidad natural.

Diseño de la casa

La casa se desarrolla en dos plantas, baja y primera, que contienen la zona de día y la zona de noche, respectivamente. El acceso se produce por la fachada principal, la fachada sur del edificio, que posee una forma rectangular, buscando la mejor orientación climática y las mejores vistas. Las cubiertas son planas y con acabado de grava, tanto en la construcción principal como en la auxiliar de garaje.

Al sur de la parcela se ubica un volumen auxiliar que aloja el garaje y el cuarto de instalaciones, y que se vincula a la vivienda visualmente a través del elemento pérgola, creando un espacio intersticial de sombra a través del cual se accede a la vivienda y al espacio exterior principal, donde se ubica la piscina.

La filosofía de trabajo de ARQUIMA refleja su compromiso con el medio ambiente y con la  salud de las personas y es fiel a la tendencia de las familias que deciden ir más allá de llevar un estilo de vida saludable y optan también por una vivienda sostenible.

La certificación Passivhaus se basa en 5 criterios fundamentales a la hora de concebir un edificio. Todos ellos buscan incidir en distintos factores para lograr que el consumo energético del edificio sea el más bajo posible, sin desatender la funcionalidad ni la salud. Más allá del análisis del entorno y la orientación del edificio, que pueden ser distintos en cada proyecto, estos principios básicos pueden aplicarse a cualquier edificación: excelente aislamiento térmico; ventanas y puertas de altas prestaciones; ausencia de puentes térmicos; hermeticidad al aire y ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor.

Esta vivienda combina todos estos factores y consigue que las necesidades de calefactar o refrigerar el aire interior se reduzcan en torno al 80% respecto a una vivienda de construcción tradicional.

En su interior no hay corrientes de aire y la temperatura, constante entre los 22 y 24 grados, no varía de una habitación a otra, por lo que es muy confortable.

Decoración

Los dueños de la vivienda, una pareja joven con niños, han optado por un diseño abierto y por un estilo decorativo práctico, natural y funcional. Eso permite controlar a los pequeños desde cualquier punto de la planta baja.  La encargada de la decoración ha sido Rocio Figuerola de 4 punts. Arquitectura domèstica.

Las paredes lisas y en tonos claros, contrastan con el suelo y los muebles de madera y con los alegres colores de sillas, cojines y sofá (mostaza y azul).

Una pared separadora, materializada en forma de celosía de entramado de madera, también aporta al salón una gran sensación de amplitud.

Todas las estancias de la casa son exteriores, por lo que la luz natural invade todos los rincones y las plantas naturales también dan frescura y naturalidad.

La decoración de esta acogedora vivienda es muy familiar y ha tenido muy en cuenta a los habitantes más pequeños de la casa.  Por eso ha incluido paredes con estanterías para libros y cuentos, murales y manualidades, e incluso dispone de una habitación entera como sala de juegos.

La cocina, de estilo funcional, tampoco ha olvidado a los componentes más jóvenes de la familia y ha destinado una parte para que éstos puedan comer e incluso jugar en ella, con una pequeña barra, taburetes y una pared de pizarra en la que puedan plasmar toda su creatividad.

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