En un entorno donde el aumento de los costos energéticos y la sostenibilidad son temas decisivos, Levo, una empresa destacada en la oferta de elevadores unifamiliares, subraya la importancia de la eficiencia energética en la elección de estos dispositivos. Según el portal Interempresas, esta eficiencia se ha convertido en un criterio esencial para los consumidores modernos que buscan reducir su huella de carbono y ahorrar en sus facturas de energía.
Levo resalta que el consumo anual de un ascensor doméstico eléctrico es sorprendentemente bajo, rondando los 70 kWh. Este consumo es inferior al de muchos electrodomésticos comunes, como algunos pequeños aparatos de cocina, lo que desafía la percepción de un aumento significativo en los costos energéticos al instalar un ascensor en el hogar.
Los ascensores unifamiliares se conectan a enchufes estándar y operan con una demanda media notablemente baja. El uso diario, estimado en unos 15 minutos, implica un costo mensual que apenas supera un euro. Esta eficiencia contrasta con los ascensores convencionales, que suelen consumir más energía. Los avances en motores y sistemas de tracción han permitido maximizar el rendimiento energético sin comprometer la seguridad ni el confort. El empleo de nuevos materiales y técnicas de ingeniería ha sido clave para disminuir la demanda eléctrica y optimizar la eficiencia de estos dispositivos.
Además de los elevadores, Levo ofrece alternativas como sillas salvaescaleras, plataformas y pequeños elevadores verticales, que presentan todavía menores consumos energéticos. Estas opciones son especialmente atractivas para hogares y comunidades de propietarios que desean mejorar la accesibilidad sin aumentar drásticamente sus gastos energéticos.
La adición de tecnología de elevación no solo implica ahorro económico, sino que también incrementa el valor de las propiedades multicapa al facilitar el movimiento y adaptarse a las diversas etapas de la vida. En un mercado donde los consumidores valoran cada vez más la eficiencia, la preocupación por el control del consumo y la reducción del impacto ambiental se convierte en un factor clave en la decisión de compra.

