Arquitectos de toda Castilla-La Mancha han dado un paso adelante en su integración dentro de los operativos de emergencias al participar activamente en el simulacro del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM) en Cuenca. Esta iniciativa, liderada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM), es parte de un convenio de colaboración con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Diversas consejerías, como Hacienda, Fomento y Cultura, participan también en este acuerdo, que promueve la inclusión de profesionales técnicos en situaciones críticas.
En el simulacro participaron 22 arquitectos de la región, todos coordinados por Ana Teresa García, quien es la responsable del grupo de emergencias del COACM. Junto a ella estuvieron el presidente de la Demarcación de Cuenca, Juan José Ramón Vindel, y Pablo León, presidente de la Agrupación de Arquitectos Peritos y Forenses. Ana Teresa García subrayó la importancia de esta actividad, que formaliza el rol del COACM como actor clave en los escenarios de emergencia, aportando experiencia y precisión técnica.
Durante el ejercicio, los arquitectos trabajaron codo a codo con otros equipos de acción, participando en la evaluación estructural de edificios ante posibles daños causados por inundaciones. Este análisis inicial es fundamental, ya que ayuda a determinar los niveles de riesgo y a asegurar la intervención sin riesgos de otros equipos operativos.
Ana Teresa García insistió en la importancia del papel de los arquitectos en estas situaciones, subrayando que su capacidad para evaluar la seguridad estructural es vital y complementaria a la labor de cuerpos de emergencia como bomberos y policía. Juan José Ramón Vindel mostró el compromiso del gremio, destacando el valor de su contribución técnica y su disposición para mantener una colaboración eficiente.
El simulacro de Cuenca permitió, además, reforzar la coordinación y ensayar procedimientos de actuación adecuados. El COACM, en su esfuerzo por mejorar las respuestas ante emergencias, está en proceso de formalizar un protocolo específico de intervención con metodologías que ofrecen un análisis claro de los riesgos estructurales. García destacó que estas prácticas son cruciales para afinar el trabajo conjunto en situaciones adversas.
Este esfuerzo forma parte de una estrategia más amplia que el COACM ha implementado, participando en experiencias simuladas y situaciones de emergencia reales, como en Villanueva de la Jara. La finalidad es contar con equipos técnicos preparados que puedan actuar con rapidez y eficiencia. La creación de una Agrupación de Emergencias a nivel regional, aún en fase de desarrollo, pretende consolidar estos equipos con arquitectos voluntarios formados específicamente para estos desafíos.
Además, el COACM está enfocado en desarrollar programas educativos específicos en temas como la estabilización estructural durante emergencias. Esta formación pretende integrar a los arquitectos de manera plena en los sistemas de Protección Civil, asegurando que su conocimiento técnico contribuya tanto a la seguridad ciudadana como a la preservación del entorno construido. La reciente participación en el simulacro de PRICAM no solo ratifica la capacidad operativa del gremio, sino que también destaca la arquitectura como un componente esencial en la gestión de emergencias.

